"Si yo fuera fuego". Cinco sonetos de Cecco Angiolieri

Cecco Angiolieri
Cecco Angiolieri (1260-1312?) fue un poeta toscano nacido en Siena, perteneciente a la escuela Toscana, contemporáneo de Dante, amigo y enemigo del mismo.
Se sabe que Angiolieri venía de una familia acomodada, su padre fue banquero del Papa Gregorio IX, y la madre, Lisa de' Salimbeni, heredera de una potente familia sienesa.
No sabemos con exactitud cuándo fue que conoció a Dante, pero gracias a sus sonetos podemos afirmar que fueron amigos, para después convertirse en rivales. Quizá la ruptura fue por los valores contrarios al Dolce stil novo encontrados en la poética de Cecco. Los sonetos de Cecco escritos contra Dante han sobrevivido hasta nuestros días, aunque las respuestas de Dante no. Angiolieri amó a una mujer en toda su vida, llamada Becchina, hija de zapatero, de la cual podemos encontrar rastro en varios de sus sonetos.
Estuvo detenido en varias ocasiones, frecuentaba las tabernas y solía dar paseos nocturnos después del toque de queda. Sus hijos rechazaron la herencia ya que sólo consistía en deudas.

La poética de Angiolieri es una poética de la blasfemia, donde se exaltan los antivalores, la naturaleza está encima de la voluntad divina, contraposición de la época que le tocó vivir. Es una lástima que sea un poeta olvidado, su propuesta podría ser precursora de los simbolistas franceses. Fue un poeta más nacido fuera de época.

La siguiente traducción fue hecha directamente del toscano (la lengua de Dante, lengua que después se convertiría en italiano), no he encontrado más traducciones de los ciento veinticuatro sonetos que componen el cancionero (aunque esto no quiere decir que no las haya), los poemas más comunes de encontrar traducidos serían "Si yo fuera fuego" y otro dedicado a Dante, los cuales he incluido, en versión mía, al inicio de esta traducción. La última traducción que encontré fue "Si yo fuese fuego, veinticinco poetas españoles traducen a Cecco Angiolieri", edición del año 1963 por Ediciones de la discreta, reeditada en el año 2000 por la misma en coedición con el Departamento de Filología Italiana de Madrid.

Alberto Avendaño.
Zacatecas, diciembre de 2016.



*
S’i’ fosse foco, arderei ’l mondo;
s’i’ fosse vento, lo tempesterei;
s’i’ fosse acqua, i’ l’annegherei;
s’i’ fosse Dio, mandereil’en profondo;

s’i’ fosse papa, sare’ allor giocondo,
ché tutti cristïani imbrigherei;
s’i’ fosse ’mperator, sa’ che farei?
A tutti mozzarei lo capo a tondo.

S’i’ fosse morte, andarei da mio padre;
s’i’ fosse vita, fuggirei da lui:
similemente farìa da mi’ madre.

S’i’ fosse Cecco, com’i’ sono e fui,
torrei le donne giovani e leggiadre:
e vecchie e laide lasserei altrui.


Si yo fuera fuego, ardería el mundo;
si fuera viento, lo golpearía;
si fuera agua, lo inundaría;
si fuera Dios, lo mandaría a lo más profundo;

si yo fuera el Papa, me burlaría
porque embriagaría a todos los cristianos;
si fuera emperador, ¿sabes qué haría?
los decapitaría a todos.

Si yo fuera muerte, llegaría hasta mi padre;
si fuera vida, me fugaría de él:
de la misma manera haría con mi madre.

Si fuera ciego, como soy y fui,
tomaría a las mujeres jóvenes y hermosas,
y las viejas y feas se las dejaría a los otros.


*
Dante Alighier, s’i’ so bon begolardo,
tu mi tien’ bene la lancia a le reni,
s’eo desno con altrui, e tu vi ceni;
s’eo mordo ’l grasso, tu ne sugi ’l lardo;

s’eo cimo ’l panno, e tu vi freghi ’l cardo:
s’eo so discorso, e tu poco raffreni;
s’eo gentileggio, e tu misser t’avveni;
s’eo so fatto romano, e tu lombardo.

Sì che, laudato Deo, rimproverare
poco pò l’uno l’altro di noi due:
sventura o poco senno cel fa fare.

E se di questo vòi dicere piùe,
Dante Alighier, i’ t’averò a stancare;
ch’eo so lo pungiglion, e tu se’ ’l bue.


Dante Alighieri, si soy buen charlatán,
tú me tienes bien pisados los talones;
yo ceno con otros, igual que tú:
si muerdo grasa, tú chupas tocino;

si corto el pan, más críticas;
si hago un discurso, tú poco frenas;
si soy gentilhombre, en señor te conviertes;
si me hago romano, tú lombardo:

así que, laureado Dios, echo en cara,
un poco, a cualquiera de nosotros dos:
la desventura o el poco sentido y el poco caso que nos hacen.

Y si de esto, Dante Alighieri, tienes algo
más que decir, haré que te canses:
porque yo soy la espina y tú eres el buey.


*
 I          
Accorri accorri accorri, uom, a la strada!

- Accorri accorri accorri, uom, a la strada!
- Che ha', fi' de la putta? - I' son rubato.
- Chi t'ha rubato? - Una che par che rada
come rasoio, si m'ha netto lasciato.

- Or come non le davi de la spada?
- I' dare' anz'a me. - Or se' 'mpazzato?
- Non so che 'l dà, così mi par che vada.
- Or t'avess'ella cieco, sciagurato!

- E vedi che ne pare a que' che 'l sanno?
- Di' quel che tu mi rubi. - Or va con Dio,
ma anda pian, ch'i' vo' pianger lo danno,

ché ti diparti. - Con animo rio!
- Tu abbi 'l danno con tutto 'l malanno!
- Or chi m'ha morto? - E che diavol sacc'io?


I
¡Corre, corre, corre, hombre, a la calle!

—¿Qué tienes allí, hijo de puta? —Me han robado
—¿Quién te robó? —una que parece cortar
como navaja de afeitar, así me dejó, en verdad.

—¿Pero cómo, no le perforaste con la espada?
—Mejor dicho me di a mí mismo. —¿A caso enloqueciste?
—Si no supe a quién perforé, así me parece.
—¡Te fingiste ciego, desgraciado!

—¿Ve qué le parece a aquel que está sano?
—¿De lo que tú me robas? —Eso va con Dios,
pero anda tranquilo, a quien quiere llorar concedérselo,

no te aflijas. —¡Con ánimo río!
—¡Tú haz el daño con toda la intención!
—Ahora ¿quién murió? ¿A quién no pueda el diablo meter en su costal?


*
II  
Or non è gran pistolenza la mia

Or non è gran pistolenza la mia
ch'i' non mi posso partir dad amare
quella che m'odia e nïente degnare
vuol pur vedere ond'i' passo la via?

E dammi tanta pena, notte e dia,
che de l'angoscia mi fa sì sudare,
che m'arde l'anima, e niente non pare;
certo non credo ch'altro 'nferno sia.

Assa' potrebb'uom dirm': - A nulla giova! -
Ch'ell'è di tale schiatta nata, 'ntendo,
che tutte son di così mala pruova.

Ma per ch'i' la trasamo, pur attendo
ch'Amor alcuna cosa la rimova:
ch'è sì possente, che 'l può far correndo.


II
No es grande mi pestilencia

No es grande mi pestilencia.
No me puedo partir de amor
por aquella que me odia y nada daña.
¿Querrá ver hacia donde me dirijo?

Me da tanta pena, noche y día,
que hasta la angustia me hace sudar,
que me arde el alma y a nada asemeja;
cierto, no creo que haya otro infierno.

Muy probablemente algún hombre me dirá: ¡no has ganado nada!
Aquel de tal linaje nacido, mirando dice
"que todas las mujeres son una mala prueba".

Pero ¿por qué las trajimos, por mirar
que quizás el amor alguna cosa les remueva?
¿Quién será el poderoso que lo logre hacer rápido?


*
III
I' ho sì poco di grazia 'n Becchina

I' ho sì poco di grazia 'n Becchina,
in fé di Di', ch'anche non tèn a frodo,
che in le' non posso trovar via né modo,
né medico mi val né medicina;

ch'ella m'è peggio ch'una saracina
o che non fu a' pargoli il re Rodo;
ma certo tanto di le' me ne lodo,
ch'esser con meco non vorrìe reina.

Ecco 'l bell'erro c'ha da me a lei:
ch'i' non cherre' a Di' altro paradiso
che di basciar la terr', u' pon li piei;

ed i' fossi sicur d'un fiordaliso,
ch'ella dicesse: - Con vertà 'l ti diei -
e no ch'i' fosse dal mondo diviso!


III 
Tengo tan poca esperanza en Becchina                
Tengo tan poca esperanza en Becchina,
poca fe para decirle que tampoco hago caza furtiva,
que en ella no puedo encontrar la vida, ni el mundo
ni el médico, ni la medicina;

que me es peor que una Saracina[1]
como si no hubiera sido mocoso el rey Rodo;
pero es tan cierto todo esto como una ley,
quien está conmigo no sacia de reina.

He aquí el gran error que doy para usted:
quien no cierra el paraíso
besa la tierra donde pone sus pies;

y si yo estuviera seguro de llegar a anciano,
a Becchina diría: ¡de estafadores vierte el día,
son mejores que los que dividen el mundo!


Edición de Alberto Avendaño.
Derechos reservados. 2017.





[1] Habitante de la región de Saracino, Sicilia.

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